
Resumo aquí los puntos clave de mi posición en defensa de España y de la Hispanidad contra las posiciones de Núcleo Nacional sostenidas en el Canal de Red Pill:
1. Defensa de la patria, la patria es España.
2. Control exhaustivo de las fronteras: racionalidad política frente a eticismo temerario.
3. Políticas restrictivas sí, pero desde criterios prudenciales, políticos y realistas, NO DESDE CRITERIOS RACIALES.
4. Control de la inmigración venga de donde venga.
5. Sin violencia no hay Estado, ni derechos ni libertad.
6. El Régimen del 78 es disolvente del Estado y de la Nación española.
7. España no es un mito, ni un sentimiento, ni una mera estructura administrativa, ni una esencia eterna e inmutable: España no ha existido desde siempre y puede dejar de existir.
8. Lo que está en juego ahora mismo es su propia continuidad histórica y por eso su defensa hay que hacerla incluso sacrificando la propia vida.
9. España NO ES UNA NACIÓN BIOLÓGICA NI ÉTNICA, sino una nación histórica y política.
10. Las razas existen, pero NO ARTICULAN por sí mismas el ELEMENTO POLÍTICO, las razas no actúan políticamente: ese es el fundamento biologicista que empuja al secesionismo catalán, vasco y gallego y el que retoma Núcleo Nacional.
11. España se configura históricamente desde coordenadas católicas contra el islam y contra el protestantismo, y esas dialécticas siguen plenamente activas.
12. España se configura según la norma de un imperio generador (civilizador) de vocación universalizante (católico) y fundamentado en el mestizaje.
13. Mestizaje no significa confusión, ni relativismo, ni relativismo, ni multiculturalismo ni leches.
14. Mestizaje no sólo biológico sino institucional: lo que pone el Imperio español es un eje organizador claro, un parámetro perfectamente definido, jerárquico, una norma dominante que estructura el conjunto.
15. La Monarquía Hispánica integra poblaciones y territorios elevándolas a su propio orden político, jurídico y religioso.
16. El criterio definitivo era político y religioso (Trono y Altar), NO RACIAL.
17. La pertenencia en sentido político podía cambiar mediante la conversión.
18. Todos pueden ser “hijos de Dios” A TRAVÉS DE LA FE: el fundamento es TEOLÓGICO, no es “natural”, biológico, racial o étnico.
19. Ius sanguinis, castas o estatutos de limpieza no remitían a una teoría biológica (pseudocientífica) de la raza, sino que hacía referencia a criterios jurídicos basados en la religión, la filiación, el linaje, el origen familiar, la desconfianza social, factores socio-económicos, reputacionales, de oficio, educación, riqueza, etc.
20. Núcleo Nacional bebe del racismo moderno y pseudocientífico (siglos XIX–XX) basado en supuestas razas biológicas fijas e inmutables, que determinarían ciertos componentes morales e intelectuales, por lo que niega la posibilidad de integración plena. YO LO NIEGO.
21. Núcleo Nacional afirma que de los componentes biológicos se pueden extraer consecuencias políticas, razón por las que las razas no deben mezclarse. Eso es pura ideología alemana. YO LO NIEGO.
22. La Monarquía Hispánica NO consideraba que las “razas” fueran entidades biológicas inmutables; la conversión, la educación y la integración social SÍ podían modificar la posición de una persona.
23. El DNI por su mera acción burocrática NO DETERMINA la condición de ser español.
24. Respecto de la inmigración: yo tomo partido SIN RESERVAS por el contingente hispanoamericano.
25. La Hispanidad no es una sustancia armónica ni pura, sino que está gravemente intoxicada de todo tipo de elementos distáxicos (disolventes de su propia realidad), AL IGUAL QUE LO ESTÁ LA PROPIA ESPAÑA.
26. Lo único que podría restablecer la fortaleza y la potencia geopolítica de la plataforma hispánica sería el restablecimiento de un eje organizador claro de todo el conjunto: la POLÍTICA CATÓLICA, no el marxismo ni el liberalismo, dos patas de un mismo error, resultantes de la ruptura del orden de la Cristiandad y del Imperio católico español.
27. Que se pueda o no actualizar la política católica es otro tema, quizás un imposible político en el presente, pero dejo aquí publicadas de forma clara y abierta mis posiciones.
28. Fuera nacionalsocialismo, fuera marxismo, fuera liberalismo, fuera laicismo, fuera feminismo, fuera islam, fuera protestantismo y fuera progresistas del seno de la Iglesia católica.
29. Viva ESPAÑA Y VIVA LA HISPANIDAD CATÓLICA.
30. Muy mal, Santiago, muy mal. ¿Caída en el abismo? Yo mantengo mi lealtad a España y a su obra histórica antes que el discurso. Tú sabrás bien qué estás buscando con esta puñalada trapera.
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5 comentarios en “A degüello contra el marxismo de características hispánicas”
La patria que defiendes, la cultura, el idioma o idiomas, las tradiciones y la fe cristiana, el pueblo que dices defender, todo tiene en común que han sido creadas por el mismo grupo o colectivo. La comunidad biológica genéticamente homogénea que ha poblado la península ibérica durante miles de años.
En el punto 7: España no es una mera estructura administrativa. En el punto 9: España es una nación histórica y política. España no es solo un compendio de leyes, administración o historia, no es solo una cultura. En España tenemos la suerte de tener diversidad de cultura, tradiciones e idiomas, y tan negativo es el que quiere separar como el que quiere disolver.
Las razas existen, por ello tenemos como deber el defender la diversidad de nuestra especie y todas las razas que de ella han surgido en toda nuestra existencia. El querer homogeneizar las razas, diluirlas en un mismo color, va contra natura. Las razas han creado diferentes sociedades y diferentes sistemas políticos o de organización.
La hispanidad entendida como la unión entre la civilización del imperio español con las civilizaciones sudamericanas (de la región Andina como la Inca, la Moche y Nazca, la Tiwanaku y Wari, de la región Mesoamérica como la Azteca, la Maya o la Chibcha, de la región del Gran Chaco y Paraguay como la civilización Guaraní, la Wichí o la Chamacocos, de la región sur como los Mapuches, Tehuelches o Puelches, de la región Amazónica como los Yanomami, los Kayapó o los Ticuna. Es una idea de disolución de las distintas identidades citadas como de la identidad española. Una idea parecida al marxismo que disuelve las diversas culturas y pueblos.
A día de hoy es posible que haya más degeneración en el reggaetón que han traído los sudamericanos que no en el árabe que se escucha en los barrios de España.
No existe odio en el mensaje. Intento transmitir que cada individuo debe amar a sus ancestros, cultura y tradición, sea de donde sea. Cada pueblo, raza o comunidad genéticamente homogénea debe tener su territorio, cultura, tradición, idioma e historia y la posibilidad de vivir en dicho territorio con sus características únicas.
Las razas y etnias no son homogéneas, sino que a su vez presentan una diversidad muy valiosa y a la que cada individuo contribuye (especialmente en la raza blanca, donde el incesto ha sido prohibido durante siglos). Esto es algo que no se entendía muy bien hace un siglo, cuando ni siquiera se conocía el ADN, y la historia natural estaba -está- determinada por la visión luciferina o masónica, y el mercantilismo («especie», «nicho», son literalmente términos mercantilistas).
Lo que usted quiere decir, creo, es que las subespecies bioculturales humanas tienen una identidad distintiva, unas «lindes» que las definen. Esto permite compartir una base genética o «gene pool», que genera un «espacio de variación» adaptativo.
Las razas y etnias humanas no son estrictamente biológicas, sino que dependen de su control y gestión desde un lenguaje emergido naturalmente del lenguaje simbólico animal, y que es el cultural. Los perros, los tomates o los seres humanos somos un producto de este estrato añadido; somos especies y variedades bio-culturales. No se puede separar, ni oponer «la natura y la cultura», salvo que pretendamos sustituir a las personas por teslabots. Lo cuál sería una inmensa pérdida; porque las inteligencias artificiales y los robots tienen su hábitat natural en el espacio quasi-infinito, donde pueden encontrar los materiales raros y las fuentes de energía que necesitan, y donde pueden vivir. Mientras que los seres bio terrestres sólo podemos vivir en la Tierra, esa «mota azul» minúscula y única, como el primer beso.
La cultura simbólica aporta un mecanismo que permite usar, incluso ampliar, su acervo genético sin diluirse. Realmente es ingenioso: consiste en construir «centros simbólicos» que idealizan los rasgos propios de un pueblo o raza. Es decir, igual que concebimos ejemplares ideales de una ganadería de toros o una raza de perro, simbólicamente imaginamos tipos que no representan «la media» ni presente ni del registro histórico; sino las trazas que demarcan, cual atractor extraño en la teoría del caos, un núcleo o centro al que hay que tender. Por ejemplo, los nazis intentaban codificar visualmente este ideal, que no es exactamente un prototipo, sino como digo una especie de «umbilicus» simbólico, pero no urbis ni orbis, sino en este caso correspondiente a una gens. Son los famosos cuadros de familias arias, pero también los de paisajes, o de animales europeos. La idealización en este tipo de propaganda patriótica es en realidad una agregación simbólica, como en los cuadros simbolistas o en el arte egipcio. Recomiendo así mismo la película Furious, de 2017, en el que el régimen ruso actual precisamente intenta eso narrativamente. Tiene mucha calidad y es muy entretenida.
Estoy de acuerdo en que ser «español» está vinculado a una religión católica, la monarquía, la vocación imperial y de lucha contra el islam, y una lengua que es el español. Ahora bien, qué había en la Península Ibérica antes de la conversión de la invasión musulmana, la conversión de los visigodos al catolicismo, la articulación de una lingua franca común y el establecimiento de una monarquía unitaria? Por lo visto, nada por lo que «merezca la pena luchar» y «dar la vida». Sin embargo, mis dos apellidos son anteriores a todas esas vicisitudes; por lo visto tengo ancestros que no eran ni católicos, ni hablaban español, ni sabían lo que se les venía encima con los mahometanos. Además, no soy católico, ni confesional ni ideológicamente, me parece una locura creer en algo porque lo pone en un libro, y considero que la ética cristiana, por más que la secularices, es sida espiritual. Y bueno, sí hablo español, pero también inglés; no me importaría nada hablar sólo inglés, si de ello dependiera mi supervivencia y la de mi familia, me consta que mis pensamientos y sentimientos no cambian cuando los pienso en inglés. ¿Hay algo en mí que merezca sobrevivir según usted?
El fondo del problema que tiene la ideología que ha adoptado Paloma Hernández, es compartido con todas o casi todas las ideologías de los últimos dos milenios. Esta era ha sido en la que el lenguaje escrito hackeó la realidad, usando libros, bibliotecas y cerebros humanos en lugar de computadores e internet. Es increíble que la gente vea normal creer que somos hijos de un creador de universos, que la muerte es antinatural, que una mitopoeia (además cutre) es más real que la realidad… Esto ha creado una espiritualización y alienación crecientes en la Humanidad, cada vez más dispuesta a aceptar que todo, personas, animales, árboles, incluso las bacterias han de desaparecer y ser sustituidos por un hongo lógico-digital planetario (el verdadero Gran Reemplazo). Esta patología, promovida durante siglos por el credo católico (esencialmente globalista (todos somos hermanos) y post-humanista («mi reino no es de este mundo») es enormemente contraproducente, e incompatible con la supervivencia futura del ser humano y la vida en la Tierra.
Aquí daré mi humilde opinión, primero frente al debate y después sobre el choque dialéctico, que se puede ver es más profundo que las opiniones entre mis dos estimados.
Para empezar, Paloma, creo que en tu afán por no entrar en un choque frontal fuiste muy amable y esto cedió terreno a las opiniones epidérmicas de este personaje, Iván. Al no aplastarlo y darle la razón por tu cuenta, sin dejar al oyente razonarlo, quedaste acercando posiciones a un claro racista; y aunque diga que es católico, bien sabes que esto tiene muchos matices respecto a razón y fe, sobre todo en la razón. Creo que olvidaste durante el debate que estos sujetos son enemigos directos y no cabe amabilidad, sino ataques razonados «a muerte». Tu mayor error fue ser compasiva y no ir a destruir sus ideas. Como «panchito» —según el personaje de Iván— vi con mucho recelo tu acercamiento; no debes confundir tu búsqueda de la fe católica con personas como la que tuviste enfrente. Y tú, Paloma, también fallaste en prudencia política al no calibrar la potencia del enemigo que tenías delante.
Pasando al otro tema, el choque con Armesilla está claro: son dos enfoques. Uno busca el control total del Estado bajo un marco cultural de la religión para su modificación; lo que yo deduzco es que quieren convertir la Iglesia Católica en una ortodoxa, subordinada al Estado del que provenga. Por otro lado, entiendo tu preocupación, Paloma: la semilla de lo hispano es lo católico. En mi humilde conocimiento, creo que esto se da en el Concilio de Toledo con una palabra muy importante: Filioque.
En clave religiosa, el Filioque trae la Trinidad a un nivel donde el Espíritu Santo proviene del Padre y del Hijo; al estar conectado a ambos, proviene de ambos. En clave política, esto rompe con la elección divina de los gobernantes: donde el Padre es (Estado-Rey) y el Hijo encarnado es (Persona-Pueblo), el poder legítimo también pasa por el pueblo evangelizado. Pasa de Dios al pueblo, y este lo otorga al Rey-Estado para garantizar el buen orden. Pero esto no es suficiente, la pregunta sería: ¿el orden respecto a qué? La respuesta, aunque choque con los materialistas, sería a la ley natural.
Esto coloca la diferencia entre Trono y Altar, donde el clero controla las decisiones del Estado-Rey y a su vez, como Carlos I de España en el Saco de Roma, el Estado contrarresta la deriva de la jerarquía eclesiástica. Para mí, esta es la verdadera separación de poderes y el balance que hizo a España ser la única nación que recupera su territorio del Islam y, a su vez, parir un continente convirtiéndose en Imperio, pasando al Plus Ultra.
El choque que veo es luchar con nuestros enemigos con armas de costumbres, lengua e historia, sin comprender la dimensión de la religión. En su afán ateo, no se paran a pensar que si Roma existe es gracias al clero hispano. Mi propuesta es que el puente está en tomar la religión como la capa basal del Estado.
Es fundamental aquí diferenciar la Iglesia-Institución, que en su deriva burocrática y política muchas veces puede actuar como enemiga de la plataforma hispana, de la Iglesia-Capa Basal, que es el catolicismo entendido como la gramática misma de nuestra civilización. Que, como los Reyes Católicos, tengamos un clero hispano conectado con la obra civilizatoria, entendiendo que los Estados hispanos son herramientas de evangelización y, a la vez, que los Estados vean a sus respectivas organizaciones clericales internas como herramientas de eutaxia.
Para despedirme, Paloma, creo que esta es la diferencia y el eje del debate que abre Santiago, tal vez de la manera menos prudente, socavando a una aliada de vieja data. Aquí digo: no todo es política y Armesilla erra en no aplicar aquí el Symploké. Gracias y Ojalá pueda haber un acercamiento entre los dos para discutir esto a profundidad en una nueva entrega y sería que papel cumple la iglesia católica en la propuesta de la iberofonia como eje vertebrador de la civilización hispana. A y olvidaba también el tema de que España era la única en poder nominar obispos y ahora se lo dan a China será que la jerarquía le apuesta a caballo ganador? Y esto a pesar de que la mayor fuente católicos ganados y perdidos es el frente de batalla en el mundo hispano.