Que aborten las pobres, ¿no?¿ Para qué ayudarlas a mejorar su futuro y educación para ser felices madres y así repoblar España? Eso no da dinero, ¿verdad? Mientras tanto, ustedes, las chupipandis, actúan como hijas del Opus Dei pariendo como conejas. Excepto aquellos casos, como… https://t.co/7Ktc5u8Azk
— La Canarienne 🇪🇦 (@LaMarcelarienne) June 18, 2024
No me extraña el cabreo de La Canarienne… En las ideologías del presente de esta parte del mundo que llamamos Occidente se tiende a priorizar la perspectiva del sujeto atomizado, al que se comprende como depositario de unos derechos individuales innatos. El aborto es comprendido de este modo como un derecho «natural» de la mujer, un «derecho humano» inalienable, sobre el que nada tienen que decir ni el padre biológico, ni la familia (en el caso de embarazadas menores de edad), ni la sociedad.
«Es mi cuerpo y es mi decisión» o «la maternidad es una injusticia biológica» son algunos de los argumentos falaces que apoyan esta ideología individualista del aborto. Tengamos en cuenta, además, que el 90% de los abortos que se producen cada año en España, se realizan intencionadamente simplemente porque el niño es no deseado.
Paradójicamente, al tiempo que se exige el reconocimiento del estatuto jurídico de «persona» a los animales, se cosifica el feto humano en el vientre materno. Ni se te ocurra maltratar a una culebra que se cuela en tu jardín, pero puedes abortar como si no hubiera un mañana. Añadamos a esto lo que denuncia @LaMarcelarienne: aborto sobre todo para los pobres.
En contraposición a la perspectiva del sujeto atomizado, la perspectiva relacionada con la moral y con la política (es decir, con la conservación del grupo), aparece rebajada hasta puntos casi ridículos y eso acarrea una serie de problemas muy graves. «El principio de reproducción conservadora prescribe la necesidad de que las personas que ya existen se reproduzcan, dando lugar a otras para que la sociedad pueda seguir existiendo en el tiempo». Sin nacidos, no hay nación.
Aquí os dejo el enlace al capítulo que dediqué a este tema con guion de @Musicolosofia a partir de la bioética materialista de Gustavo Bueno:









