1º. El islam no es sólo una religión ni es sólo una cultura, sino que es un compuesto religioso y político potentísimo.
2º. Hay que situar la esencia del islam no en sus componentes estrictamente religiosos —que, por otro lado, son muy sencillos— sino en tanto complejo institucional político-militar de alcance internacional que sigue firmemente impulsado en nuestros días por la idea de un califato respaldado por una supuesta legalidad divina, la sharía.
3º. Sin los Estados teocráticos musulmanes el islam sólo sería una suerte de guía práctica y moral y, entonces, YA NO SERÍA EL ISLAM.
4º. El análisis del islam no se puede reducir a la escala del individuo musulmán concreto, que puede ser una bellísima persona, sino que hay que hacerlo a escala grupal, a escala política y geopolítica.
5º. La amenaza no es sólo el terrorismo yihadista, sino la creación de proto-Estados dentro de nuestros Estados de estirpe cristiana: los guetos musulmanes en Europa son procesos combinados de invasión y secesión.
6º. Las contradicciones entre instituciones culturales islámicas y las españolas son múltiples y son objetivas y ni el ideal laico ni la sacrosanta democracia pueden resolverlas.
7º. El proceso de descristianización y desnatalización de nuestros países está muy avanzado y, de seguir esta inercia, no aguantaremos el crecimiento demográfico de la comunidad musulmana.
8º. Reducir esta problemática únicamente a la presunta maldad de los musulmanes es un error descomunal. Los Estados musulmanes hacen lo que tienen que hacer —o lo que pueden hacer— para conservarse.
9º. Son nuestros gobernantes (y gran parte de la ciudadanía) los que han perdido de vista que la finalidad de la política es conservar a la «polis» de referencia, es conservar al Estado desde el que operan.
10º. Así respondía un líder islámico al arzobispo emérito de Esmirna (Turquía), Bernardini: «Gracias a vuestras leyes democráticas, os invadiremos. Gracias a nuestras leyes religiosas, os dominaremos».
11º. Cuando los musulmanes dicen que el islam es la religión de la paz no están mintiendo ni están engañando (salvo a los pánfilos creyentes en la Alianza de Civilizaciones): paz siempre es paz política y militarmente implantada, es el establecimiento de un orden contra otros órdenes, por la fuerza.
12º. Igual que se habla de pax romana, pax hispánica, pax americana, etc., la escatología islámica exige por mandato divino el establecimiento de una pax islámica a través de un Estado teocrático universal.
13º. El califato universal es un imposible político, al igual que lo es cualquier proyecto de vocación universalizante. De hecho, distintas organizaciones dentro del islam buscan liderar el califato y están peleadas a muerte entre sí.
14º. Aunque el califato universal es un imposible político, dicho ideal está guiando la acción, los planes y programas políticos, de muchos líderes musulmanes, planes y programas que tienen efectos reales sobre nuestras vidas.
15º. «Si no conoces al enemigo ni a ti mismo, perderás cada batalla». FIN.










6 comentarios en “El islam no es sólo una religión ni es sólo una cultura”
Te sigo porque explicas todo muy bien.
Mucho descubrimiento en pocos renglones!!!! Muchas gracias desde LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS(por aquello de Trump y el Golfo, que también le cambie el nombre a su país que América no son solo ellos)
Hola Paloma, buen articulo. Te veo centrada en el Islam, es importante divulgar las propiedades del mismo.
Había aún video que dejaba claro a los responsables de la balcanización de Europa, el sionismo. No duró mucho en Facebook.
Mejor explicado, imposible.
Gracias Paloma por tu gran labor.
Si vis pacem para bellum
Todo esto lo lleva denunciando desde hace años Ayaan Hirsi Ali a costa de su propia seguridad y avisando a Occidente de la gran amenaza que se cierne sobre nuestra civilización con la imprudente colaboración de nuestros «progresistas».