Estos días se está librando en esta red social una batalla interesantísima entre Don Eduardo Verástegui (católico) y el señor Irving Gatell (maestro masón). El núcleo del problema reside en la creencia, por parte de Gatell, en la existencia de una conciencia individual y subjetiva que se autoconoce y autodetermina por sí misma, y con la creencia de que dicha conciencia tiene que ser libre. Y con libre quiere decir alejada de las instituciones, pero sobre todo de la institución de la Iglesia católica. Y así dice que «nosotros los masones no nos pusimos en contra de la Iglesia per se, sino porque como institución, se lanzó a una guerra contra la libertad de cada ser humano de pensar por sí mismo». ´
Y el problema es que nadie puede autodefinirse, autoconocerse o autodeterminarse, es decir, no existen los librepensadores, ningún individuo humano existe ni funciona en soledad, incondicionado, sin determinaciones exteriores. En otras palabras, «nadie puede pensar por sí mismo». No pueden hacerlo los católicos y tampoco los masones (ni nadie) porque la racionalidad humana nunca es autónoma ni individual, sino que siempre es colectiva y normativa.
Es decir, el sujeto está siempre «sujetado», «situado»: lo que existe es la conciencia social, objetiva, frente a la idea de una conciencia subjetiva, psicológica o individualista. Y esta conciencia objetiva es una construcción social de siglos que se manifiesta a través de las instituciones, es decir, es el resultado de desarrollos históricos y dialécticos muy complejos. Esta es la razón por la que el papa León XIII identificó a la masonería como la versión moderna del gnosticismo. La posición del Materialismo Filosófico también es la propia de un antignosticismo.
En nuestras sociedades descristianizadas se ha reactivado una admiración por las escuelas mistéricas que buscan encontrar verdades trascendentes o reveladas a través de procesos iniciáticos. Se mira con deseo a los misterios órficos, los eleusinos, los dionisíacos a los que sólo unos pocos elegidos pueden acceder. Y la masonería es una sociedad secreta o discreta vinculada a un supuesto conocimiento profundo sólo reservado a los iniciados en los misterios de las logias, es decir, es una gnosis. Pero además es un gnosis vulgar, grosera.
Una verdad, si es tal verdad, no puede ser privada sino pública. Esto lo había llegado a comprender la Iglesia católica tras siglos de experiencia y rigurosa teología, y por eso los argumentos de Verástegui en ese aspecto son mucho más potentes que los de Gatell. Las posturas del masón llevan a la exaltación del hombre, dejándolo aislado, entregado a sí mismo, a su subjetividad descontrolada y sin guía.
Por razones históricas, la Iglesia católica de nuestros días ya no es la Iglesia católica regida por la teología tomista, donde el sacerdote atesoraba dos mil años de sabiduría y cumplía de forma gratuita su función como padre espiritual, uno de cuyos cometidos consistía en destruir, precisamente, el principio subjetivista del individuo, esa inercia enfermiza a expansionarse en pensamientos obsesivos y autorreferenciales.










8 comentarios en “«Nadie puede pensar por sí mismo»”
Creo que en vez de expansionarse debería decir expandirse.
Por lo demás, muy interesante.
P. D.: ¿habrá una comparación entre la iglesia católica y la ortodoxa, desde el punto de vista del materialismo filosófico?
Querido Cosme,
La RAE nos da como uno de los sinónimos de «expandirse», «expansionarse».
Un saludo
Muchas gracias por tus trabajos Paloma.
Ciertamente ningún humano es una isla. Y nuestras ideas están condicionadas o referidas a la educación, cultura e ideologías y demás conocimientos que se nos dan desde infantes. La gnosis es arrogante y engañadora, recuerda bastante a la actitud del diablo descrita en el Génesis. La lucha es teleológica, para los creyentes es por las almas. Finalmente el diablo solo puede ofrecer éxito material (lo cual atrae a tantos masones y a gente q le vende el alma). Igual q Calvino-Cohen con su predestinación demostrada x la riqueza. Realmente las herejías han sido eso: seducciones diabólicas. Aunque la Iglesia actual esté infiltrada y tomada hasta el tuétano, y esté mordiendo el polvo como dicen los protocolos de los sabios de Sión, queda gente valiosa q guarda su Fe milenaria y no serán destruidos. El Vaticano y el antipapa no son la Iglesia .Felicitaciones Paloma F y J, por la disertación sobre la pugna de Lalo con el masón gattol.
Hola Paloma, tema muy interesante este de la racionalidad colectiva. ¿Podrías, por favor, referirme a alguna fuente en la que se adentre más en esta idea?
Muchas gracias.
Alejandro
Gracias respetada Paloma. Sin importar mi opinión sobre las ideas por usted vertidas en sus escritos, siempre es un placer leerla. Admiro su apego a la coherencia y el buen uso del español.
Saludos desde Colombia.
Eres muy interesante, Paloma, y quisiera disponer de más tiempo para seguirte. Pero creo que te equivocas en el último párrafo. No existe una Iglesia Católica de ahora y otra de antes. Y no se ha renunciado a la filosofía realista, escolástica, tomista o como quieras llamarla. Lo que ocurre es que, además, la subjetividad humana se ha convertido en objeto de estudio, tras siglos de abandono. Es, por tanto, una nueva teología que no niega la anterior, sino que nace de ella, bebe de ella, se inspira en ella. Por decirlo de alguna manera, se amplían las perspectivas. Sigo observando la realidad desde los mismos miradores de antes y, además, estoy utilizando nuevos miradores. No se trata de que lo de antes no valga, sino precisamente lo contrario: lo de antes es la base sólida, realista, desde la que me puedo permitir avanzar en el objeto de estudio. Un saludo.
tr. Formar o combinar ideas o juicios en la mente. Eso dice la RAE que es pensar y sólo cabe hacerlo individualmente. No se puede pensar en grupo, es justo al revés de lo que afirmas. Otra cosa es que esas ideas que uno combina para fabricar juicios de valor o conclusiones no son individuales sino fruto del devenir de la historia y su dialectica, pero el hecho de pensar sobre ello es individual y nunca colectivo. A mi modesto entender y con todos mis respetos. Otra cosa es que muchos acepten el pensamiento de otros como suyo propio por aquello de considerar a alguien mejor pensador o más inteligente que uno mismo, pero incluso en este caso esa aceptación de esa superioridad es fruto de tu pensamiento individual, salvo aquellos a los que les da igual Juana que su hermana obviamente. Cordial saludo.