¿No podíamos imaginar? Verá usted, señor Pedro J., a algunos ya nos saltaron las alarmas con los atentados de Atocha, el gobierno de Zapatero y el 15M, pero para anticipar el problemón que se nos venía encima, bastaba con atender a lo que estaba sucediendo en España en el periodo que media entre los meses de otoño de 2017 y la primavera de 2018:
Sucesos del 1 de octubre de 2017 en Cataluña + fenómeno llamado de la «Manada» + llegada del sanchismo al Gobierno gracias a una moción de censura lograda con los apoyos de todos los partidos secesionistas y de Podemos, que ya anunciaba con luces de neón que iba a convertirse en la vía por la que penetraría en nuestras instituciones toda la porquería woke que ya estaba explotando en otros lugares del mundo.
No hacía falta ser demasiado listo, bastaba con saber que 2+2=4.
Sectarismo del PSOE + separatismo disolvente + ideología de género + antirracismo + antifascismo + decolonialidad = mondongo hediondo que lanzamos sobre el tejado de nuestra propia casa.
En ese momento, señor Pedro J., una servidora abandona su carrera como pintora para emprender una defensa razonada de España desde un diminuto canal de YouTube. Y como yo, muchos otros. Por supuesto que se podía imaginar el desastre, igual que no hace falta ser muy listo para entrever el cataclismo que se avecina con la inmigración ilegal y masiva que, entre otras cosas, es justificada desde el llamado feminismo antirracista, antifascista y decolonial.
#CartaDelDirector | No podíamos imaginar que la ambición sin límites y la falta de escrúpulos pudiera llevar al PSC y al PSOE a rubricar este delirio
— EL ESPAÑOL (@elespanolcom) August 4, 2024
Por @pedroj_ramirez









