El cardenal arzobispo alemán Reinhard Marx conoce de sobra el Catecismo católico, pero se le debe haber olvidado… Pues bien, a pesar del universalismo de su doctrina, el Catecismo católico deja claro que los Estados tienen derecho a regular la inmigración que llega a sus territorios y que es una obligación de los gobernantes proteger sus fronteras: «Las autoridades civiles, atendiendo al bien común de aquellos que tienen a su cargo, pueden subordinar el ejercicio del derecho de inmigración a diversas condiciones jurídicas, especialmente en lo que concierne a los deberes de los emigrantes respecto al país de adopción. El inmigrante está obligado a respetar con gratitud el patrimonio material y espiritual del país que lo acoge, a obedecer sus leyes y contribuir a sus cargas».
Por cierto, Benedicto XVI ya advertía en 2013 que «la Iglesia y las diversas realidades (…) están llamadas a evitar el riesgo del mero asistencialismo, para favorecer la auténtica integración».
Dice el cardenal Marx que tenemos que abogar por una «sociedad abierta que supere naciones y fronteras» olvidando, una vez más, que el universalismo católico no excluye la racionalidad política, sino que tiene en cuenta que la humanidad está repartida en Estados. De hecho, la Ciudad del Vaticano, el pequeño Estado soberano del papa, está rodeada de muros, muros que fueron construidos en el año 800 para proteger al papado frente a las invasiones bárbaras.









13 comentarios en “¿Ha leído el Catecismo el cardenal Marx?”
La caridad cristiana hay que entenderla, no se puede desnudar a un santo para vestir a otro, además está inmigración masiva es por vicio, ya que no escapan a la guerra, hambre, pestes, etc, es mayoritariamente de hombres jóvenes en buena forma y en edad militar, es inducida.
La tradición dice que Nuestro Señor Jesucristo es hijo Unigénito de DIOS, engendrado y no creado.
Los Cristianos Católicos y Ortodoxos son » hijos adoptivos», y el resto son criaturas de DIOS, además hay que tener en cuenta que existe en el cristianismo el derecho de la » legítima defensa’, y la caridad bien entendida empieza por uno mismo, y la caridad no es solo corporal sino que es mucho más importante la espiritual.
Por desgracia la Iglesia Católica está infestada de Modernismo: masonería, idolatría, bajeza moral, mentira……resumido, el conjunto de todas las herejías, pero esto ya está escrito desde hace mucho.
Toda persona bautizada es hijo de Dios. Católicos, protestantes y ortodoxos compartimos un mismo CREDO (Concilio de Nicea, 325 d.C. y un mismo bautismo). El que el Papa amplíe ser hijos de Dios a toda la humanidad, no es descabellado si nos atenemos al Génesis 1, 26. Es evidente que católicos y ortodoxos distinguimos la vida de gracia a partir de recibir el bautismo.
Pues eso no está tan claro, por eso de «amarás a tu prójimo como a ti mismo».
Si el prójimo es el más próximo, los más próximos a los españoles son los españoles, no solamente físicamente, sino que, también, culturalmente.
La Biblia dice : fui extranjero y me acojiste. Todo lo demás son argumentos torticeros para tratar de conciliar la disonancia cognitiva que tienen aquellos que tratan de definirse como «cristianos» pero no les gustan los inmigrantes.
Efectivamente dice: fui extranjero y me acojiste, pero no dice, soy extranjero y entro ilegalmente en tu patria para joderte y hacer lo que quiera,¿No se si usted puede ver la diferencia?, pero esta claro que existe. Usted al menos es un mal español.
Por aquí aparecen defensores de la Nouvelle Theologie y la Escuela de Frankfurt con sus simplezas de la » señorita pepis», además mienten como el Cardenal Arzobispo Reinhard Marx, pervierten la doctrina de la Iglesia con buenismo, estupidez y canallería. A estos meapilas del tres al cuarto debo decirles que la doctrina de la Iglesia, sus dogmas, son los mismos desde Trento, que cuando el Papá o algún Cardenal no hablan de dogmas de FÉ, es como si no dijesen nada, son opiniones personales, y como es bien conocido, una opinión solo puede sustentarse con al menos un argumento sólido, además debo recordarles que la Iglesia no es propiedad del Papa ni de los príncipes de la misma, el propietario, aunque estos inanes no lo crean, es Nuestro Señor Jesucristo. Estos Fariseos están haciendo exactamente lo mismo que el Poder Político, usar el eufemismo y apelar al sentimentalismo más ramplón para subvertir la doctrina Católica, más bien son protestantes.
Sí su país por ejemplo se hubiera inundado te daría la razón, pero esto es un manejo de las élites/ nuevo orden mundial para destruir Europa, las mismas élites que expolian las materias primas de sus ricos países.
Indaga la fortuna del rey de Marruecos por ej.
» Cándidos como palomas y ASTUTOS como serpientes» Cristo se enfadó con los comerciantes del templo, y de esto va de financieros.
Deja de utilizar psicologismos baratos de diletante solo porque no eres capaz de asumir la doctrina de la Iglesia (el catecismo no es un tebeo para usar a voluntad cuando te interesa)
Bueno, la doctrina de la Iglesia dice muchas cosas, pero expresamente a favor de la inmigración ilegal dudo que esté o que haya establecido algo.
Repito la respuesta que he puesto más arriba, porque la he puesto en un lugar equivocado.
Pues eso no está tan claro, por eso de “amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
Si el prójimo es el más próximo, los más próximos a los españoles son los españoles, no solamente físicamente, sino que, también, culturalmente.
Yo no uso psicologismos, uso el catecismo, se ve que no tiene idea y me llama aficionado, además la doctrina de la Iglesia defiende las Naciones.
Más allá del catecismo de la iglesia Vaticana, el derecho canónico, y las buenas intenciones del clero y laicos del mundo. El asunto con relación a la inmigración legal o ilegal, le corresponde a los estados nación, determinar en función de sus fortalezas y debilidades geopolítico estructurales, juzgar los impactos negativos o positivos que puedan acarrearle a sus nacionales y extranjeros, que habiten el estado nación correspondiente al asunto. España desde el siglo XV, hasta finales del XVIII, experimento, expansión y apertura como imperio generador a los lugares del mundo que recorrió, creando cultura y mestizaje con los pobladores de las regiones que encontró a su paso. Se decía que en la extensión del imperio, no se ocultaba el sol. Su siglo XIX, fue difícil debido a las guerra civiles que se ocurrieron en todas sus provincias de ultramar. Aún en nuestros días, sigue padeciendo dolores de parto, tiene muchos enemigos internos y externos, religiosos y políticos, que desearían reducir su territorio a Castilla y Aragón.
Quienes conocen la historia saben que cuando una sociedad o un Estado ha renunciado a la lógica y la razón en favor del emotivismo y el sentimentalismo, optando por el alardeo buenista y dejando de lado la sensatez política, esa sociedad o Estado se ha hundido en el fracaso o en la desaparición. Esta realidad la señala también el pensador Félix Rodrigo Mora, en su ensayo «No a la emigración en “Vascongadas” y en toda Europa. Autoedición en PDF. YouTube, 7-01-2024, p. 39», donde dice refiriéndose precisamente al citado «buenismo bobo»: «La invasión musulmana de Hispania desde el año 711 acaeció porque una parte muy mayoritaria de la clase mandante visigoda (el rey Witiza y sus herederos) llamó y guió a los islámicos del otro lado del Estrecho, para que les ayudaran decisivamente a reprimir la revolución altomedieval popular, que se estaba extendiendo por toda la península Ibérica y amenazaba su poder, así como el del clero católico. Un detalle notorio de estos acontecimientos es, en efecto, el apoyo activo que proporcionó la Iglesia católica al islam entonces. Hoy estamos en las mismas. En esto, la historia se repite»